Miguel Hernández

28 de marzo de 2023

En este último martes de marzo se conmemora el fallecimiento de Miguel Hernández hace exactamente 81 años, en 1942. Nacido en Orihuela, Alicante. Miguel era un poeta y dramaturgo de una familia humilde que desarrolló u gusto exquisito por la poesía clásica española, donde pertenecía a la Generación del 27. A la edad de 20 años comienza a publicar pequeñas poesías en revistas locales como El pueblo de Orihuela o El Día de Alicante.

Sus obras se han visto influenciadas por la Guerra Civil española, existiendo dos grandes temáticas; la primera de ellas es una gran exaltación de la vida y el amor con El Rayo que no Cesa; y la última la aparición de la muerte con El hombre que acecha. Finalmente y, tras la guerra, estas dos se unen dando lugar a Cancionero y romancero de ausencias. Sentenciado a 30 años de prisión al intentar huir de la guerra pero es en una prisión de Alicante donde muere con 31 años por tuberculosis.

Dentro de El Rayo que no Cesa se encuentra el poema denominado La Elegía dedicado a su gran amigo Ramón Sijé que murió a los 22 años por una gran infección. La Elegía actualmente es considerado como uno de los mejores cantos que se puede dedicar a una persona ya fallecida (debajo se encuentra el enlace).

Los poemas que más famosos y los que me han llamado la atención son los siguientes:

-

El rayo que no cesa

¿No cesará este rayo que me habita

el corazón de exasperadas fieras

y de fraguas coléricas y herreras

donde el metal más fresco se marchita?


¿No cesará esta terca estalactita

de cultivar sus duras cabelleras

como espadas y rígidas hogeras

hacia mi corazón que muge y grita?

-

Sentado sobre los muertos

Sentado sobre los muertos 

que se han callado en dos meses,

beso zapatos vacíos

y empuño rabiosamente

la mano del corazón

y el alma que lo mantiene.


Que mi voz suba a los montes

y baje a la tierra y truene,

eso pide mi garganta

desde ahora y desde siempre.

-

Llamo a la juventud

Sangre que no se desborda

juventud que no se atreve,

ni es sangre, ni es juventud,

ni relucen, ni florecen.


Cuerpos que nacen vencidos,

vencidos y grises mueren:

vienen con la edad de un siglo

y son viejos cuando mueren.


La Elegía

La Elegía a Ramón Sijé


✨ Día Mundial de la Poesía ✨

21 de marzo de 2023

Hola lectores/as!!! Hoy celebramos el Día Mundial de la Poesía, que fue propuesto por la organización UNESCO en su 30º Conferencia General en París en 1999 con el doble objetivo de apoyar la diversidad linguística a través de la expresión poética y fomentar la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro. Para ello, se conmemorará la memoria de los poetas y poetisas más grandes de todos los tiempos.

Empezamos con Rafael Alberti, poeta español nacido el 16 de diciembre de 1902. Destacó como miembro de la generación del 27 y establecido en Madrid, empezó a frecuentar la Residencia de Estudiantes donde se rodeó con otros poetas como Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego y otros autores y autoras como Maruja Mallo. Fue en 1924 cuando Alberti recibió el Premio Nacional de Poesía por Marinero en Tierra.

Unos de los poemas que más me llamaron la atencion fue La Paloma, recogido en la obra Entre el Clavel y la Espalda (1941) y Lo que dejé por tí:

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío;
que el calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era su blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú en la cumbre de una rama).


Lo que dejé por tí
Dejé por ti mis bosques, mi pérdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el infierno de la vida.

Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.

Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.

Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.



Retrocedemos en el tiempo, unos cuatrocientos años hasta el nacimiento de Pierre de Ronsard en 1524. Pierre fue un escritor y poeta francés conocido como el "príncipe de los poetas y poeta de los príncipes", considerdo uno de los miembros más representativos del Renacimiento francés. Escribio Odas (1550), Himnos, dos años más tarde y Sonetos para Helena (1578).
El principal poema que me gustaría destacar lleva por nombre El ramo que os envío...


El ramo que os envío...
Fue para vos para quien yo, señora,
cortó al rosal las flores que os envío;
no hacerlo así y el vendaval o el frío
las agostaran antes de la aurora.

Ejemplo os dan, que si lucís agora
de impar beldad mirífico atavío,
pensad también que el tiempo ciego, impío
todo lo va royendo hora tras hora.

Pasan, fugan, esfúmanse los días;
lo que hoy somos será muerta ventura
del incierto mañana en las umbrías.

de mi rendido amor no estaís segura?
Pasan las horas, fúganse vacías...
Por qué no darme en flor vuestra hermosura?







Blas de Otero

14 de marzo de 2023

Buenas, buenas :)
Hoy conmemoramos el nacimiento de Blas de Otero, nacido el 15 de marzo de 1916, Blas fue un poeta español que se dio a conocer dentro de la poesía social de la Generación del 50. Este autor vive diferentes etapas a lo largo de su vida de entre las que destacan; la etapa religiosa con Ángel fieramente humano; etapa existencial con Redoble de conciencia y la etapa social donde hace uso de la prosa y el verso libre. Sus poemas, a parte de la sociedad española, incluyen temas como la paz, el tiempo, Dios, e incluso la muerte.


De entre todos los poemas he querido destacar dos que más me han gustado:

Hombre

Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al bode del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tu me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.

Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser -y no ser- eternos, fugitivos.
Ángel con grandes alas de cadenas!

-

Tarde es, amor

Volví la frente: Estabas. Estuviste
esperándome siempre.
Detrás de una palabra
maravillosa, siempre.

Abres y cierras, suave, el cielo.
Como esperándote, amanece.
Cedes la luz, mueves la brisa
de los atardeceres.

Volví la vida; vi que estabas
tejiendo, destejiendo siempre.
Silenciosa, tejiendo
(tarde es, Amor, ya tarde y peligroso)
y destejiendo nieve




♀ Poetisas 8 de marzo ♀

 7 de marzo de 2023

Arrancamos el primer martes de marzo con la celebración del Día de la Mujer y, junto con el, nos acompañan grandes poetisas a nivel tanto nacional como internacional. Para ello, damos comienzo a una de las más grandes de España, Gloria Fuertes (1917-1998), incluida dentro de la Generación del 50. Gloria es conocida por sus grandes aportaciones en la literatura infantil, destacando En mi cara redondita una canción muy útil en la enseñanza de las partes de la cara a los más pequeños, que aún a día de hoy se puede escuchar en numerosas escuelas infantiles.

En mi cara redondita 

En mi cara redondita

tengo ojos y nariz,

y también una boquita 

para hablar y para reír.


Con mis ojos veo todo,

con la nariz hago achís,

con mi boca como como

palomitas de maíz.

Aunque también podemos encontrar poemas para un público con mayor edad, como es el poema denominado En las noches claras.

En las noches claras,

resuelvo el problema de la soledad del ser,

invito a la luna y con mi sombra somos tres.



Tenemos también a la poetisa chilena, Gabriela Mistral, seudónimo de Lucila Godoy (1889-1957) que por su obra poética recibió el Premio Nobel de Literatura en 1945, primera mujer iberoamericana y segunda latinoamericana en recibir un Nobel.

De entre sus obras podemos destacar:

Yo canto lo que tú amabas

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,

por si te acercas y escuchas, vida mía,

por si te acuerdas del mundo que viviste,

al atardecer yo canto, sombra mía.


Yo no quiero enmudecer, vida mía

¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?

¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?


Soy la misma que fue tuya, vida mía.

Ni lenta ni trascordada ni perdida.

Acude al anochecer, vida mía;

ven recordando un canto, vida mía,

si la canción reconoces de aprendida

y si mi nombre recuerdas todavía.


Te espero sin plazo ni tiempo.

No temas noche, neblina ni aguacero.

Acude con sendero o sin sendero.

Llámame a donde tú eres, alma mía,

y marcha recto hacia mí, compañero.